miércoles, 16 de julio de 2014

¿Capitalismo o Mercado?

La mayoría de los políticos confunden capitalismo con mercado, que son dos conceptos casi opuestos.
Y por no entender quién es su enemigo hacen que su pueblo viva como cautivo sin salida.
"Capitalismo" es un sistema de relaciones laborales que nació con la revolución industrial, y consistía en que el empleador se quedaba con las ganancias de sus empleados.

El "Mercado" en cambio nació con el ser humano, cuando quiso comerciar sus excedentes. Su tamaño es el tamaño de las comunicaciones.

El "capitalismo", aunque a muchos les parezca increíble, ya murió.

El populismo logró confiscar la tercera parte de las ganancias de todas la empresas.
Eso transfirió la ganancia de los empleados al Estado, con lo cual murió el capitalismo.

Eso hay que exigirles a los políticos:
QUE DEVUELVAN LA PLUSVALÍA

Los empleadores ya se las tributaron.

Confundir el enemigo los transforma en Quijotes y su ridícula contienda con los molinos.

Se viene un cambio de dirigentes.
Se viene nuestra libertad del populismo quijote.


viernes, 11 de julio de 2014

Tú eres la vía

Tú eres la vía hacia la sinergia que acabará con el populismo.
Si hay una vía de acceso para modificar las relaciones laborales no es la de los políticos, ni la de los periodistas, ni la de los economistas, porque están cooptados por el populismo.
Inexorablemente terminan aceptando la doctrina nefasta del asistencialismo, por una cuestión de supervivencia.

AHORA, VAMOS POR LA LIBERTAD!


 

La tercera parte de las ganancias de todas las empresas ya no debe ser para el Estado populista, sino para el personal propio y de terceros, de "esa" empresa.

Si el sistema pagara los excedentes al personal de las empresas, los políticos perderían su ocupación.
Por eso el sistema termina siempre pagando sólo 
lo que los empleados exigen para vivir. Y les infunden el miedo paralizante para mantenerlos bajo control.

El género humano "conducido" jamás tuvo un abogado que hiciera valer su mayor esfuerzo y su creatividad

Todo ser humano está preparado para producir más que lo que necesita, porque es lo que más felicidad le produce. Pero con estas relaciones laborales sólo cobra lo que su miedo le indica suficiente.

Y como cada vez es más pobre, necesita cada vez menos.

Es lógico entonces que haya dejado de esforzarse perdiendo su máxima virtud. Ya no produce más que lo que necesita. Y eso es letal para la sociedad.

Por eso, y sólo por eso, la mitad del planeta es pobre.

Por suerte ya apareció una letrada comprometida con ese 90% del género humano, para que la especie humana no se extinga confundiéndose con otra especie
Ese abogado es La Cuarta Postura.

Comprometámonos con este Proyecto para evitar un problema mayor que el del calentamiento global: La aceleración incontrolable de la pobreza.

Integra la Unidad Ejecutora que instalará las relaciones laborales sinérgicas.

No más populismo.


QUE EL MIEDO NO BLOQUEE NUESTRA LIBERTAD

martes, 1 de julio de 2014

¿Empleados mucho más rentables?

El empleo informal y el desempleo (que causan muchos otros problemas) se podrían erradicar si lográsemos que los asalariados fueran más rentables, tanto para su patrón como para ellos mismos.

El mercado determina que el sueldo de un asalariado le alcance para sostener su nivel de vida. De esa manera, la suma de los sueldos de los empleados en una empresa refleja el valor mínimo que debió generar la planta de personal durante ese período.

Pero cuando la empresa logra ganancias, el valor de lo que generó el personal es algo mayor que su sueldo.

Es posible determinar el valor de esa diferencia y que los asalariados puedan cobrarla en la medida que generen más que lo esperado, lo cual sería un estímulo.

Se pagaría así a los asalariados por lo que hagan y no sólo por lo que necesiten.

Y para no afectar la rentabilidad actual de la empresa, a esos aumentos por productividad los podría pagar el Estado con lo que esa misma empresa tribute por Ganancias, que generalmente es la tercera parte de las mismas.

Resolviendo tal problema social, el Estado salvaría fácilmente ese bache financiero.
Y la rentabilidad de la empresa se multiplicaría al compatibilizarse objetivos de emprendedor y asalariados.


jueves, 19 de junio de 2014

¿Qué es la Cuarta Postura?

Docientos años de prueba y error pero el poncho no aparece

Antes era sencillo. Si alguien hacía una silla, se le pagaba por una silla. Y si hacía dos, se le pagaba por dos.
POSTURA CERO: Más producías, más prosperabas.

Pero la revolución industrial modificó profundamente las formas de producción. Entonces para que la sociedad no sufriera el golpe, las relaciones laborales fueron una incógnita a resolver.

Los EMPLEADORES creyeron tener el tino necesario para administrar los excedentes que producían sus empleados, de manera de no hacerles faltar nada y cuidar sus intereses.
Nació así el capitalismo: 
PRIMERA POSTURA: Más producías, más previsión conseguías.


No pasó mucho tiempo para advertir los interminables conflictos que esa "protección del empleador" detonaba.
Hubo sublevaciones gritando que las empresas eran el problema y queriendo asignarle al ESTADO la responsabilidad de la producción industrial.
Nació así el comunismo: 
SEGUNDA POSTURA:  Más producías, más homenaje recibías.


Tampoco pasó mucho tiempo para advertir que sin incentivos, ni el capital ni los empleados producían excedentes para el progreso.
Los filósofos buscaron una DOCTRINA SOCIAL. Hicieron que los empleados fueran protegidos del Estado. Los excedentes de los empleados le serían retenidos a "su" empresa. La tercera parte de las ganancias de las empresas sería un Impuesto a las Sociedades.
Se vino el populismo que rige hoy en todo el mundo: 
TERCERA POSTURA: Más produces, más "solidaridad" construyes.


Hoy advertimos que los incentivos también son esenciales a nivel del trabajo. Los EMPLEADOS también deben participar de los dividendos de los excedentes de la sociedad para involucrarse como ciudadanos.
No podemos seguir abatiendo a los esforzados y envalentonando a los indolentes, porque eso ha iniciado un círculo vicioso de adicciones y delincuencia por la falta de objetivos que experimenta el 90% de la población. 
El IMPUESTO A LAS SOCIEDADES debe asignarse a sus verdaderos dueños: el personal de "esa" empresa.
Volvamos a las relaciones laborales naturales. 
CUARTA POSTURA: Más produzcas, más prosperarás.

Sólo tú tienes el tino necesario para administrar los excedentes que produces para prosperar.

miércoles, 18 de junio de 2014

La doctrina social es un espejismo

El principio básico de la doctrina social que ha servido de base a la legislación laboral y tributaria de todo el mundo es una ilusión.
La confiscación de ganancias de las empresas afecta sólo al personal de la misma y no a su dueño.

¿Cómo se demuestra eso?

Cuando un emprendedor decide invertir en producción espera lograr que su capital no se desvalorice, y que además rinda al menos los intereses de una inversión especulativa de bajo riesgo.

En ese punto de equilibrio, podría decirse que su inversión es sustentable, pues podría estar eternamente inmovilizada en ese emprendimiento sin que necesitare buscar una inversión mejor.

Lo que facturase le alcanzaría para pagar las materias primas, los costos del personal y para absorber los "costos" del capital que incluyen ese interés, la amortización, el mantenimiento, los seguros y los impuestos para lograr el objetivo señalado.

Pero si el mismo capital y el mismo personal de la empresa lograsen producir, por ejemplo, el doble, el emprendedor facturaría el doble, y entonces podría pagar el doble de materias primas (como necesitará) pero además generaría excedentes iguales al doble de los costos del personal y del capital.


Estos dos últimos montos son "la ganancia de la empresa". No sólo de su dueño.

Entonces, si el capital y el personal produjeron el doble, deviene justo que cobren el doble de lo que les costó producir la producción de equilibrio, es decir el doble de sus propios costos. Porque si así no se hiciera, ese importante incentivo a la acción se vería resentido.

Ambos (emprendedor y asalariados) perderían la actitud necesaria para repetir el esfuerzo en una ulterior oportunidad.

El Estado confisca la tercera parte de ese total, indiscriminadamente, sin imaginar que ése era el dinero que debía cobrar su personal debido al mayor esfuerzo demostrado por encima de lo esperado.

Hasta se ha establecido que imponer más de una tercera parte de las ganancias es "confiscatorio", y efectivamente así es. Recién ahí empieza a afectar al dueño de la empresa.

El empresario no verá jamás la necesidad de participar a su personal de las ganancias de su empresa, ya que es costumbre pagarles sólo por lo que necesitan y no por lo que hacen.


Y entonces no lo hará, a menos que el Estado lo induzca a ello.

Incluso, como el mismo Estado le confisca la tercera parte de las ganancias, si se decidiera además participar a su personal, vería afectada su proporcionalidad entre su esfuerzo empresario y la rentabilidad adicional obtenida por su inversión.

Es lógico suponer entonces que acepta la confiscación actual porque intuye que es dinero que correspondía a sus empleados por producir más que lo que se esperaba de ellos.

Así se demuestra que la confiscación de las ganancias de las empresas sólo afecta al personal de la misma.

Nunca a su dueño!

Así cae el principio básico de la doctrina social que ha servido de base a la legislación laboral y tributaria de todo el mundo.

martes, 17 de junio de 2014

¿Docientos años de prueba y error?

Antes era sencillo. Si alguien hacía una silla, se le pagaba por una silla. Y si hacía dos, se le pagaba por dos.
POSTURA CERO: Más producías, más dinero tenías.

Pero la revolución industrial modificó profundamente las formas de producción. Entonces para que la sociedad no sufriera el golpe, las relaciones laborales fueron una incógnita a resolver.

Entonces, los EMPLEADORES creyeron tener el tino necesario para administrar los excedentes que producían sus empleados, de manera de no hacerles faltar nada y cuidar sus intereses.
Se ensayó así la PRIMERA POSTURA: Más producías, más previsión tenías de tu empleador.

No pasó mucho tiempo para advertir los interminables conflictos que esa "protección" detonaba.
Hubo sublevaciones con la convicción de que las empresas eran el problema y se pretendió asignarle al ESTADO la responsabilidad de la producción industrial.
Se ensayó así la SEGUNDA POSTURA:  Más producías, más homenajes te hacían.

Tampoco pasó mucho tiempo para advertir que sin incentivos, ni el capital ni los empleados producían excedentes para el progreso.
Los filósofos buscaron una doctrina social sabiendo que los excedentes se producían bajo incentivo de los dueños del capital. Hicieron que los empleados fueran protegidos del Estado. Los excedentes de los empleados les serían retenidos. La tercera parte de las ganancias de las empresas serían un Impuesto a las Sociedades.
Se ensayó así la TERCERA POSTURA: Más producías, más "solidaridad" construías.

Hoy advertimos que los incentivos también son necesarios al nivel del trabajo. Los empleados también deben participar de los dividendos de los excedentes de la sociedad para involucrarse como ciudadanos.
El Impuesto a las Sociedades debe asignarse a sus verdaderos dueños: el personal de "esa" empresa.
Ensayemos la CUARTA POSTURA: Volver a las relaciones laborales naturales.
Mas produzcas, más dinero tendrás.

Sólo tú tienes el tino necesario para administrar los excedentes que produces para prosperar.





sábado, 14 de junio de 2014

¿Quiénes son los prácticos?

Hay muchas personas que ya desconfían de las ideologías y doctrinas que les han inculcado por décadas los políticos y sindicalistas, y con las que han querido dominarles en todos los ámbitos de la vida laboral y tributaria.

Ven que el populismo no marchó hacia la sinergia, sino que va hacia la autodestrucción.

Son los "prácticos" y dicen basta de teorías e ideologías. A las cosas!

La actitud sinérgica del personal de las empresas es la gallina de los huevos de oro que quieren recuperar.

Quieren revisar la doctrina social, que es ese conjunto subyacente de preceptos que ha servido de base a toda la legislación tributaria y laboral del planeta. Es la que ha hecho que 1/3 de la ganancia empresaria quede en el Estado.
Los prácticos preguntan: La tercera parte de las ganancias de todos los emprendimientos ¿No es la participación que generó su personal? ¿Por qué la doctrina social la dejó en el Estado?
Eso es lo primero que hay que revertir. Y la sinergia volverá!.

Dicen que para que una sociedad funcione armónicamente no es necesario mejorar al ser humano, que es lo mejor que Dios creó. Dejemos ya de perder el tiempo en adoctrinamientos.

Dicen que la base de la sociedad no puede ser la "solidaridad obligatoria" de los esforzados a los indolentes. Los indolentes no pueden ser los privilegiados, porque la inacción es la muerte de la sociedad. Basta de abatimiento y haraganería.

Dicen que la economía no suma "cero". Economía es el arte de hacer que todos y cada uno de los integrantes de la sociedad produzca más que lo que consuma.

Dicen basta de "cubrir necesidades" a los asalariados. Las relaciones laborales deben ir más allá. Deben pagar el valor real que tiene el trabajo que generó ese producto o servicio. Quieren recuperar los naturales incentivos humanos a la acción, que son como una especie de "negocio individual" de sembrar y cosechar, que cada uno cobre por lo que haga y no sólo por lo que necesita para estar disponible al día siguiente para ir a trabajar.

No creen que el bien individual sea contrario al bien común! Dicen que es momento de la Cuarta Postura, el camino más natural.

Dicen que si una persona sola en el medio del campo puede generar excedentes como para alimentar a su familia y progresar, cuánto más podrían hacer muchas personas si el sistema respetara esos naturales incentivos a la acción.

Dicen que cada uno puede administrar los excedentes que genere y así se sentirá parte de la sociedad, lo cual lo librará de depresión y adicciones.

Cuando al asalariado se le pague por lo que haga y no sólo por lo que necesite, las injusticias que padece nuestra sociedad que todos conocemos y que solemos esconder bajo la alfombra, van a desaparecer súbitamente.
Toda la economía florecerá y entonces los servidores públicos también lograrán homólogo nivel de remuneración.

El ser humano está diseñado para actuar por incentivos.
Todas las doctrinas sociales hasta el presente soslayaron esa ley universal, lo cual fue letal para la sociedad.

Caja empleados

  La cajera del supermercado ya no va a depender del sindicato para cobrar más. Ahora puede tener su propio chanchito con lo que ella mism...