jueves, 27 de agosto de 2015

¿La igualdad hace que nadie prospere?


Desde la revolución francesa, los movimientos sociales enarbolan la bandera de la igualdad.


Hoy a 200 años de ese hito, estamos en condiciones de evaluar la pertinencia y conveniencia de seguir con ese reclamo popular.

La sociedad es una máquina poderosísima con cuatro motores de sobrada potencia.

A este impulso no lo muestran los animales y entonces podemos considerarlo como la condición, como el rasgo distintivo para ser persona.


Los 4 motores no son iguales porque muestran distintos incentivos para la acción, y entonces tienen funciones escalonadas en el tejido social por su diferente capacidad de conducción.

Primero está el 600 OPERATIVOS
Aún no tienen capacidad para conducir a otros. Y su incentivo para actuar es previsibilidad. Un sueldo motivador, una obra social y una jubilación es lo que aspira en esta vida.
No sirve para legislar porque su objetivo es individual, su YO  es más fuerte que los de las demás clases.

Después viene el 60 EMPRENDEDORES.
Capacitados para conducir a decenas de personas.
Su incentivo para actuar es el incremento de la rentabilidad del capital que le han confiado para producir.

Luego viene el 6 LÍDERES.
Capacitados ya para conducir a decenas de emprendedores.
Su incentivo para actuar es el incremento de prestigio y la consecuente fama debida a su capacidad de relación humana.

Por último tenemos al SENSEI.
Capacitado para conducir mediante filosofía de vida a varios líderes.
Su incentivo para actuar es el incremento de sabiduría debido a su capacidad de relación con lo metafísico. Recién en esta situación se comienza a superar la ilusión del yo, a superar el YO.

Y aquí viene lo más curioso:
Con ese cuento de la igualdad o "justicia social", pasaron  10 generaciones y no se produjo "movilidad social"  ni nada parecido.
Las proporciones de cada clase son las mismas desde que el mundo es mundo. (Por cada YO Sensei hay seiscientos, sesenta y seis de los otros)

La clase que tiene su YO  "nuevo", es decir aquéllos en quienes la ilusión del yo está más potente, (contrariamente a lo que muchos creen) son los BÁSICOS y son cada vez más pobres.


Pero las restantes clases  tampoco prosperaron.
Sólo prosperaron las mafias ligadas a las corporaciones que controlaron esa "fraternidad" entre iguales y lucharon  contra las otras clases.

Porque resulta que esa "igualdad" que pregonan consistió en que nadie prospere.
Y entonces, los excedentes que lograban los CONDUCIDOS más esforzados fueron cercenados para asistir a los CONDUCIDOS más indolentes y eso generó esta cultura "anti-trabajo".

Además se boicoteó al capital productivo que los EMPRENDEDORES tienen a su cargo, el cual entonces es cada vez menos.


Eso fue letal para la sociedad, porque esa depresión  terminará apagando la llama humana, esa "combustión" que decíamos que se enciende al nacer, y quedamos en esta inmovilidad que caracteriza a las demás especies que no cuentan con YO.



¿Conviene la lucha de clases o la sinergia entre ellas?

¿Cómo podemos saber en qué motor está cada uno?

martes, 25 de agosto de 2015

¿Podemos errarle al camino?

Las banderas de Igualdad y Fraternidad comienzan a condicionar el postulado esencial de la Revolución Francesa que es el de Libertad.
Libertad es esa tendencia humana de responder a las indicaciones del yo sin otro condicionamiento que el que nos genera la propia conciencia y lo hace mediante la fe directa, la intuición, el amor al prójimo, la voluntad, y las propias convicciones.

Hoy llegamos en cambio a una sociedad basada en esos conceptos artificiales no suficientemente comprobados de Igualdad y Fraternidad, principios que nos dejaron en este populismo exagerado, en un pozo al que ya le podemos ver el fondo

Eso nos hace repensar en las ventajas de la libertad individual, esa capacidad humana que nos diferencia de los animales, esa de tener un objetivo categórico que nos es informado precisamente por el yo y la conciencia, y nada más que por ellos.

Nadie, ni siquiera un pastor, podría indicarnos qué hacer sin coartar de alguna manera nuestra libertad.


¿Un pastorcito mentiroso nos hizo errar el camino? 

Aunque el yo es una ilusión, es lo que nos permite recibir instrucciones  como imposiciones indiscutibles.

Sus indicaciones, por ser más poderosas que todas los demás, son como mandamientos impuestos por una autoridad más poderosa que la sociedad, precisamente quizás con un objetivo superior: que la sociedad pueda armonizarse.
Porque todas nuestras acciones, todos nuestros trabajos no son encargos de patrón alguno sino directamente de nuestro creador, que se las arregla muy bien para instruir tanto al patrón como al empleado sobre su respectiva y complementaria misión en el mundo.


Esto choca contra nuestros pre-conceptos, pero ¿no será el momento de analizar a fondo si no son esos pre-conceptos catequizados prolijamente los que han llevado a la sociedad a este grado de degradación jamás visto?

Comencemos a confiar en el ser humano, la obra cumbre de Dios y no en los pastores, obra cumbre de un demonio harto conocido por todos.


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miércoles, 19 de agosto de 2015

El personal ¿primer actor de las ganancias?

Docientos años de despojo nos impiden imaginar a la empresa como una familia.
Pero es el camino.

Hay un original razonamiento que puede ayudar a nuestro candidato a encontrar un camino para resolver la grave crisis social que se avecina.


Si imaginamos a la empresa como una familia, la ganancia sería como el hijo, el fruto de la valiosa simbiosis de capital con personal. 

Sabemos que 2/3 del "hijo" quedan con el empleador y 1/3 con el Estado. 
Entonces el personal se siente burlado, sin fuerza; y despechado ES CAPAZ DE CUALQUIER COSA, hasta de quebrar la empresa.

Pero si el actual IMPUESTO GANANCIA EMPRESA fuera para participar ganancias al personal, éste se realizaría  y el hijo sería más fuerte.
Y así, contratar personal sería el mejor negocio.
Y con ello: CERO Desempleo = CERO Problemas sociales.

RENTABILIDAD MÁXIMA PARA LA SOCIEDAD

Las mayorías hoy no tienen partido ni abogado.

¡Imagine una demanda de los empleados privados contra el Estado para reclamar décadas de Impuesto a las Ganancias de "su" empresa!

domingo, 16 de agosto de 2015

¿Cómo será la sociedad de la Cuarta Postura?

Vamos a demostrar que la tercera parte de las ganancias de todas las empresas es dinero del personal y no del Estado que la confisca.

La producción de cualquier empresa es generada por capital y personal proporcionalmente a sus respectivos costos.
Porque si así no fuese, la decisión de reemplazar máquinas por personas (o viceversa) no tendría ninguna lógica.
A eso lo sabe cualquiera que sepa determinar el punto de equilibrio empresario. 


Por ende, las ganancias también son generadas por capital y personal proporcionalmente a sus respectivos costos.
Hay un modelo matemático que se puede correr en cualquier empresa.
En el 95% de los casos, la tercera parte de las ganancias fue generada por el personal de la empresa, porque la relación de costos capital/personal es generalmente 2 a 1

Voy a explicar con un ejemplo sencillo, pero que puede extrapolarse a cualquier empresa.

Imagine una empresa que produce zanjas.
Primero debe determinar si las hará con máquina retroexcavadora y maquinista, o con la cantidad de paleros que logre el mismo ritmo.

Para ello compara los costos de ambas alternativas, LOS COSTOS RESPECTIVOS de capital y personal.
Porque evidentemente, la producción de la empresa es generada por capital y personal, proporcionalmente a sus respectivos costos.


Los metros de zanja a facturar son producidos por máquina y personal proporcionalmente a su respectiva incidencia en los costos fijos.

Y COMIENZA A TRABAJAR Y A FACTURAR

Luego determina la longitud de zanja que debe hacer por mes para absorber ambos costos, y a ésa se la denomina "producción de equilibrio".
Si luego, el equipo designado produce más que la producción de equilibrio, se genera la tan ansiada ganancia.
Pero para ello es imprescindible que el personal tenga idénticas intenciones, porque en realidad quien le imprime ritmo a la máquina o a la pala no es el empleador sino el personal.

Entonces, resulta lógico que la parte de las ganancias que NO CORRESPONDE a la máquina, quede en manos del personal que realizó ese esfuerzo creativo extra.
De lo contrario, al mes siguiente no colaborará y la que más perderá será la empresa.

El Estado actual retiene esa tercera parte de las ganancias a todas las empresas, pero ese acto sería lícito sólo si se destinara a participar ganancias al personal de esa empresa.

LA BAJA RENTABILIDAD DE LA ECONOMÍA RESPONDE EXCLUSIVAMENTE A ESE ERROR QUE GENERA CONFLICTOS, DEMANDAS LABORALES Y BOICOTS SINDICALES QUE TERMINAN QUEBRANDO LA EMPRESA Y DEJANDO A LA SOCIEDAD EN UN ESTADO DE DEPRESIÓN QUE LA ARRASTRA A TODOS LOS ABISMOS.

Pero además, si el IMPUESTO GANANCIA EMPRESA se destinara a participar al personal, éste compatibilizaría sus objetivos con los de la empresa, y entonces contratar personal sería el mejor negocio.

El desempleo desaparecería en cuestión de meses y entonces el Estado se ahorraría el 80% de su presupuesto, ése que hoy dedica a subsidios y asistencia social.
Cuando no haya desempleados, cuando todos sean prósperos, no habrá más delincuentes que los reales.

martes, 28 de julio de 2015

Urgente pedido a Francisco

Nadie en latino-américa modifica legislación tributaria o laboral sin el aval del vaticano.
Los pocos que se atrevieron quedaron desarticulados.
La desautorización es embozada, a través de sus catequizados, que juegan ese rol sin siquiera advertirlo.

Por eso aquí le pido Francisco que revise la doctrina social pues tiene algunas fallas que enumeraré y que la transforman en obsoleta.



Usted tiene la palanca correspondiente.

La solidaridad no alcanza y eso perjudica mucho a todas las personas que entregan su esfuerzo creativo.

La doctrina social vigente en todo el mundo afecta gravemente la ecuación armónica de la economía, porque los empleados reciben inexorablemente sólo el costo de su existencia y así ahogaron sus naturales incentivos a la acción.

Existe un mecanismo para determinar cuánto vale lo que hacen los empleados, que es por supuesto, más que lo que cobran.
Esto ha sido posible, gracias a la informática y a una legislación tributaria paradójica.

Pero lo más curioso es que se puede demostrar que debido a la doctrina social vigente, a esa diferencia no se la queda el empleador, sino el Estado.

Solicito entonces que analice si puede corregir los siguientes aspectos de la doctrina social de la iglesia:

1. Para que la sociedad funcione armónicamente no es condición previa "mejorar" al ser humano, pues eso inmoviliza profundamente. Porque habría que esperar décadas, si es que fuera posible “mejorar” a todos las personas que intervienen en la economía. El ser humano común desde el génesis jamás mejoró. Nunca superó la ilusión del yo (ni lo hará) porque es es su motor de progreso.

2. Ya no impulse la "solidaridad obligatoria"
Los emprendedores y empleados más esforzados, son obligados a ser solidarios con los emprendedores y empleados menos esforzados. Produce abatimiento y haraganería.

3. Ya no instale la falsa idea de que la economía suma cero, es decir que lo que se dé a uno, se le debe quitar a otro. No es cierto. La economía es el arte de hacer que todos y cada uno de los integrantes de la sociedad produzcan más que lo que consuman.

4. Ya no aconseje "atender a las necesidades" de los empleados. Porque eso en realidad significa que se le pague sólo por lo que necesite y no por lo que haga. Es lo peor que ostenta la actual doctrina social.

5. Ya no aconseje la confiscación de la tercera parte de los beneficios empresarios, a menos que sea para cumplir con el Art. 14bis de la Constitución Argentina.
Porque ese dinero no es otra cosa que la participación en las ganancias que debió cobrar el personal propio y de terceros de "esa" empresa.

Ya no hay espacio para errores Francisco.
Le ruego que revise la doctrina social y si considera que se puede mejorar, hágalo lo más pronto posible porque la degradación humana no deja de avanzar.




miércoles, 24 de junio de 2015

¿Dónde reside el poder del populismo?

Está visto que el populismo, lenta pero inexorablemente nos empuja a la degradación social.

De manera que es hora de ir pensando en declararle la guerra abiertamente y bombardear su cuartel general.

Pero su poder reside en un lugar secreto, una especie de bunker muy bien disimulado.
Cuando yo señalo a ese lugar, nadie se molesta ni siquiera en revisarlo porque parece intrascendente.

En un laboratorio transforman a los humanos en corderos, les quitan sus objetivos vitales, los hacen vulnerables y fáciles de manejar.


Desde pequeños comienzan a borrarle su natural incentivo a la prosperidad diciéndoles que el trabajo es una carga social y no una fuente sustentable de prosperidad y felicidad
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Más adelante, cuando ya idolatran a los corderos que nunca trabajan y viven de Dios, les hablan de la "solidaridad obligatoria" de manera que les hacen sentir que la prosperidad es un pecado.
Les inculcan una doctrina social dictada por los papas, que borra completamente los objetivos que Dios encomendó a los humanos.
 

Entonces a la persona, luego de todo ese adoctrinamiento, le parece natural que a la diferencia entre lo que el consumidor y el empleador le pagan por su trabajo, quede en manos del Estado re-distribuidor.
Justifican el eufemismo del "impuesto solidario", que no es otra cosa que recaudar de cada empresa la participación en las ganancias que correspondía al personal, para volcarla en los indolentes que eternizan semejante atropello con su voto.

¡Pero hay buenas noticias!

Semejante super-estructura descansa sobre un solo punto, por lo que el populismo se vuelve muy vulnerable.
Ya descubrimos el bunker al que hay que bombardear para ganarle la guerra!


Al populismo no se le gana con su mismo discurso populista sino invitando a todos a la fiesta de la producción.


Si logramos que el Impuesto Ganancia Empresa sea para participar ganancias al personal, la doctrina social caerá, trabajar y esforzarse será más conveniente que "lo otro" y así las mafias se quedarán sin clientes en cuestión de meses.
El desempleo desaparecerá porque contratar personal será el mejor de los negocios.
Y una vez que acabemos con el desempleo, que es el general en j
efe enemigo, la guerra habrá terminado.

Victoria de la armonía, de la sinergia, de la libertad.

Cuarta Postura (nueva versión)

  ¿Qué es la Cuarta Postura? Una nueva relación entre capital y trabajo.   La Cuarta Postura es una propuesta superadora que concilia ...