lunes, 27 de octubre de 2014

¿Los Obreros de Dios han sido burlados?

Está en varias escrituras: En la parábola de los talentos, en el sueño de Juan, y en otros, aunque más crípticamente.
Nuestro espíritu es eterno y en esos escritos (además de en Génesis) se revela qué tenemos que hacer para que a nuestra próxima muerte ascendamos un escalón hacia Dios, y no descendamos alejándonos de Él.
Dios, para diferenciarnos de los animales nos regaló el "árbol del conocer y decidir", cuyo objetivo es que produzcamos más que lo que le consumimos al mundo, de manera que "aparezca" un fruto, un excedente, que nosotros creamos que es para nosotros, pero que en realidad es para Él.

Cuando Jesús dice que Dios "cosecha donde no siembra" y que "sobre mucho le pondrá" a quien más multiplique Sus frutos, se refiere precisamente a esto que quiero explicar.

¿Para qué quiere Dios nuestros frutos?

Cualquier persona, si cuenta con mas dinero que lo que le costó producirlo, seguramente buscará maestros para que sus hijos desarrollen las ciencias y las artes. Eso es lo que quiere Dios.
Que ayuden a la Creación mejorándola y aumentándola.
Antes los que cosechaban esos frutos eran los empleadores, pero desde hace 60 años los cosecha el Estado. Ninguna de esas cosechas les sirven a Dios y no las quiere. Quiere que cada uno coseche sus frutos y haga lo que quiera. A quienes lo logran Dios les concede felicidad plena y sustentable y les regala mucha suerte para que cada vez trabajar se vuelva más placentero.

Está bien pensado
.
Al retener la tercera parte de las ganancias de las empresas, el populismo se queda con la diferencia que corresponde al personal. Todo populismo hace eso.

Esa diferencia debe ser entregada inmediatamente al obrero de Dios, para que retro-alimente el progreso.


Ojo populismos!

Todo lo que hace el humano es voluntad de Dios. Lo único que no debe hacer es consumir más que lo que entrega a la Creación. Para eso nos puso Dios, para crear como Él.
El único pecado al que accede el humano es comerse el fruto del árbol del conocer y decidir. Utilizar la ilusión del ego para producir y consumirse todo como animal.

Dios no quiere que te coman tu prosperidad, porque es Suya. Reutilízala!.

Tu trabajo tiene un precio y un costo. La diferencia se llama "fruto del árbol del conocer y decidir". No es otra cosa que Creación de Dios, aunque tú creas que es tuya.

Hoy, desde la revolución industrial, toda la humanidad se está comiendo ese fruto, porque no accede a esa diferencia. Es el pecado capital. No hay otro pecado, o mejor dicho todos los demás pecados se resumen en ése.
Matar, robar,  es consumir más que lo que haces. Eso es exactamente lo que no debes hacer.

El mundo está condenado debido a ese pecado
¿Por qué crees que la mitad de la humanidad es pobre?
El ser humano vino para conquistar la Creación, no para ser pobre.

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