lunes, 16 de marzo de 2026

La trampa histórica entre izquierda y derecha

 Durante décadas, la política quedó atrapada en una dinámica estéril. La derecha concentra recursos en el capital y la izquierda intenta contrapesarlos desde el poder del Estado. Pero como ese poder no crea riqueza, muchas veces termina degenerando en corrupción, clientelismo o confrontación social.

Así se alimenta un círculo vicioso: la derecha acusa a la izquierda de corrupción y la izquierda responde con agitación social. Mientras tanto, los trabajadores siguen siendo dependientes de decisiones ajenas. Con ese método nunca desaparecerá el lacayismo económico.
La verdadera solución es mucho más simple y nunca fue intentada: transformar el impuesto a las ganancias de las empresas en participación directa en las ganancias para todo su personal. Cuando los trabajadores participan de las ganancias reales de la empresa donde trabajan, dejan de ser lacayos del salario fijo y se convierten en socios del proceso productivo.
Eso es la Cuarta Postura. No es necesario robar desde el Estado ni enfrentar a empresarios y trabajadores.
La Cuarta Postura propone conciliar los objetivos de la derecha, de la izquierda y de la doctrina social en un mismo mecanismo.
Las tres posturas anteriores fracasaron porque nunca cuestionaron el mismo punto: el destino del impuesto a las ganancias de las empresas. Ese impuesto existe desde hace más de un siglo y nadie se preguntó algo elemental: ¿por qué el excedente generado por el trabajo y la empresa debe terminar en el Estado y no en quienes lo produjeron?
La Cuarta Postura se atreve a hacer esa pregunta. Y por eso es una propuesta verdaderamente inédita.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Su comentario será bienvenido!

La trampa histórica entre izquierda y derecha

  Durante décadas, la política quedó atrapada en una dinámica estéril. La derecha concentra recursos en el capital y la izquierda intenta co...